Primeras condenas por masacre de familia evangélica en Aguachica tras aceptación de cargos de dos implicados

Un giro determinante dio el proceso judicial por el asesinato de cuatro miembros de una familia evangélica, ocurrido a finales de 2024 en el municipio de Aguachica, Cesar. La Fiscalía General de la Nación logró que dos de los investigados aceptaran su responsabilidad en el crimen, abriendo el camino para sus inminentes condenas mediante la figura de preacuerdo.

​Los procesados, identificados como Jorge Luis Valderrama Cuba y Leonardo de Jesús Barraza Castillo, admitieron formalmente ante la justicia su participación en la logística del ataque perpetrado el 29 de diciembre de 2024.

En aquella fecha, un pastor religioso, su esposa y sus dos hijos fueron atacados con armas de fuego en un establecimiento comercial de la zona. Tres de ellos perdieron la vida de forma instantánea, mientras que el cuarto integrante de la familia falleció dos días después en un centro hospitalario.

​La reconstrucción de los hechos presentada por los investigadores reveló que Valderrama y Barraza se desplazaron desde Barranquilla con el objetivo de coordinar la acción criminal. El análisis técnico de cámaras de seguridad y el recaudo de material probatorio permitieron demostrar que ambos transportaron en motocicletas a los autores materiales del atentado y realizaron los seguimientos previos a las víctimas.

​Tras el aval de una juez penal de conocimiento de Aguachica a los preacuerdos pactados, los dos hombres serán sentenciados a penas que superan los 17 años de prisión en calidad de cómplices por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico o porte de armas de fuego. Este resultado marca el avance más significativo en la resolución de una masacre que conmocionó al país, mientras las autoridades mantienen activas las líneas de investigación para procesar a los demás eslabones de la estructura criminal.