Sombra de impunidad en la Secretaría de Movilidad de Santa Marta: esposo de la nueva secretaria mató a indígena mientras conducía ebrio y quedó libre
La designación de Sarita Vives Gutiérrez como secretaria de Movilidad Multimodal y Sostenible de Santa Marta ha desatado una tormenta política y ética en la capital del Magdalena. El nombramiento, realizado por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, se produce apenas dos meses después de que la pareja sentimental de la funcionaria, Luis Daniel Navarro, protagonizara un fatal siniestro vial bajo los efectos del alcohol.
El trágico suceso ocurrió el pasado 15 de febrero en la calle 30 con carrera 4, donde Navarro, a bordo de una camioneta Toyota blanca, arrolló al mototaxista wayuu Ritxio Fernández González. Tras el impacto, el conductor huyó del sitio sin prestar auxilio a la víctima, siendo capturado kilómetros adelante gracias a la persecución de testigos. Pese a la gravedad de los hechos, Navarro recuperó su libertad apenas 24 horas después, un beneficio que hoy genera suspicacias en la opinión pública.
De acuerdo con fuentes citadas por el medio El Expediente, la situación de Navarro es doblemente crítica: al momento del siniestro, el hombre conducía con una licencia cancelada debido a reincidencias previas por conducir en estado de embriaguez, además de contar con un extenso historial de comparendos. El medio también señala que la captura de Navarro se produjo justo cuando intentaba ingresar al sector de Rodadero Reservado, lugar de residencia del alcalde Pinedo, quien ha tenido que salir públicamente a negar cualquier tipo de injerencia en la liberación del investigado.
Resulta paradójico que la administración distrital presente a Vives Gutiérrez quien posee amplia experiencia en seguridad vial como la figura idónea para «fortalecer el control del orden» y garantizar el «respeto a las normas de tránsito», cuando su entorno más cercano se ha visto involucrado en el incumplimiento flagrante de estas mismas leyes con consecuencias letales.
Mientras la secretaria asume el mando de la movilidad en Santa Marta, el proceso penal por la muerte de Ritxio Fernández González sigue abierto, dejando a la comunidad indígena y a los gremios de transportadores a la espera de una justicia que, hasta ahora, parece circular por un carril de privilegios.
