Supersalud halla en Bogotá medicamentos retenidos en bodega que no aparecían en el sistema de Famisanar

​Una rigurosa jornada de inspección adelantada por la Superintendencia Nacional de Salud en el norte de Bogotá puso al descubierto una preocupante irregularidad en el flujo de entrega de tratamientos. Durante una visita sorpresa al dispensario de la firma Ramédicas, ubicado en la localidad de Chapinero y encargado de atender a los usuarios de Famisanar EPS, los equipos de control evidenciaron la existencia de medicamentos formulados que, pese a estar físicamente disponibles en las bodegas del lugar, no habían sido cargados en el sistema de dispensación, una falla administrativa que bloqueaba de manera directa su entrega efectiva a los pacientes.

​El hallazgo se dio en el marco del denominado ‘Plan 100’, una estrategia nacional desplegada bajo las directrices del presidente Gustavo Petro y el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, orientada a intervenir más de 300 dispensarios en 30 departamentos del país. El delegado para la Protección al Usuario, Juan David Duque, cuestionó con dureza la situación encontrada en la capital de la República, enfatizando que no existe ninguna justificación técnica ni humana para que un afiliado se devuelva con las manos vacías cuando los insumos de salud están en los estantes. Tras el recorrido, la Supersalud obligó al operador a adoptar medidas correctivas inmediatas para destrabar la base de datos y garantizar la continuidad de los tratamientos.

​Pese a este incidente en Bogotá, el panorama general de la vigilancia estatal muestra una tendencia positiva. Según los balances oficiales de la Delegatura para la Protección al Usuario y el equipo de SuperDefensores, las acciones de seguimiento e inspección en las EPS e IPS del país han logrado mitigar de forma integral las barreras de acceso, consolidando una reducción del 22 % en las Peticiones, Quejas y Reclamos (PQR) relacionadas con la entrega de medicamentos a nivel nacional durante los últimos tres meses.