Defensoría solicita urgente auxilio humanitario ante el desplazamiento de cerca de 500 indígenas en Nuquí, Chocó

La Defensoría del Pueblo lanzó una urgente alerta por la difícil situación humanitaria que afronta el municipio de Nuquí, en el departamento del Chocó, tras el desplazamiento forzado de aproximadamente 500 integrantes de la comunidad indígena de Villa Nueva, ubicada en el corregimiento de Jurubidá. La población, entre la que se encuentran niños, niñas, mujeres, adultos mayores y autoridades tradicionales, se vio obligada a abandonar su territorio debido al temor provocado por la presencia y los enfrentamientos entre grupos armados ilegales como el Clan del Golfo (EGC) y el ELN.

De acuerdo con el organismo defensorial, los afectados permanecen de forma temporal en Jurubidá, una comunidad afrodescendiente, a la espera de completar su traslado hacia la cabecera municipal. Este hecho ocurre solo dos días después de que la entidad advirtiera sobre el incremento del riesgo en la zona tras el hallazgo de dos personas sin vida y el presunto secuestro de otra en Villa Nueva. Además, existe profunda preocupación por la comunidad de Puerto Indio, conformada por unos 300 habitantes, quienes también evalúan desplazarse ante las graves condiciones de inseguridad.

Ante esta emergencia, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a las autoridades nacionales, departamentales y locales para coordinar de manera articulada la entrega inmediata de auxilio alimentario, agua potable, asistencia médica y alojamiento digno con enfoque étnico. Asimismo, solicitó garantizar el transporte fluvial seguro para los desplazados, activar las rutas institucionales en conjunto con las autoridades indígenas y aplicar medidas preventivas que protejan a las poblaciones que aún permanecen en sus territorios para evitar nuevos éxodos.