Se cayó la licencia por puntos: la Cámara hundió el proyecto tras negar su conciliación, pese al visto bueno del Senado

El histórico proyecto de ley que pretendía transformar por completo el sistema de licencias de conducción en Colombia, implementando un modelo gradual y un esquema de sanción por puntos, sufrió un inesperado y definitivo revés. A pesar de haber sido aprobado con éxito en su último debate en el Senado de la República, la Plenaria de la Cámara de Representantes negó la conciliación de la iniciativa con una votación de 43 votos por el Sí y 56 votos por el No, dejando al país sin dos de las herramientas más esperadas para mitigar la crisis de siniestralidad vial en el territorio nacional.

​La senadora Angélica Lozano, autora principal de la propuesta, lamentó profundamente la decisión del legislativo y manifestó su frustración al señalar que, con este hundimiento, «ganan los infractores». La congresista recordó con indignación que el país atraviesa el año más difícil en materia de seguridad vial, tras registrarse 8.900 muertes en siniestros viales el año pasado; 8.900 vidas que pudieron haberse salvado si se hubieran adoptado mejores mecanismos de control y prevención en las carreteras.

​El proyecto, que había sido el resultado de un extenso esfuerzo técnico liderado por la academia, la sociedad civil, el representante Diego Ávalos y el senador ponente Julio Elías, buscaba que los conductores primerizos iniciaran con una etapa de «novato». Durante ese primer año, los ciudadanos debían cumplir con restricciones estrictas como topes de velocidad más bajos en vías nacionales, límites de pasajeros y el uso obligatorio de un distintivo visible para poder acceder, tras un comportamiento ejemplar, a la licencia plena.

​La iniciativa también contaba con el respaldo técnico del asesor Andrés Ardila y de reconocidos expertos académicos como Juan Pablo Bocarejo y Darío Hidalgo, quienes estructuraron la propuesta con base en estándares internacionales. Sin embargo, la votación mayoritaria por el No en la Cámara de Representantes sepultó definitivamente el articulado, eliminando la posibilidad de aplicar sanciones mediante la pérdida de puntos y el modelo de transición gradual que buscaba priorizar la vida en las vías colombianas.