«Siento que me utilizaron»: Aida Quilcué denuncia abandono político del Pacto Histórico tras las elecciones presidenciales 

El remezón político tras las recientes elecciones presidenciales salpicó de lleno a la izquierda colombiana. La exsenadora Aida Quilcué, quien fue la apuesta vicepresidencial del Pacto Histórico junto a Iván Cepeda, rompió el silencio para cuestionar con dureza el trato recibido por las directivas del movimiento una vez conocidos los resultados en las urnas. La lideresa social denunció de manera explícita que su imagen y trayectoria fueron instrumentalizadas con un único propósito electoral, dejándola en el olvido tan pronto terminó la contienda.

​Quilcué, una de las figuras más visibles del movimiento indígena en el país, pasó de encabezar la bandera de la diversidad y la defensa comunitaria en el discurso oficial de la coalición a sufrir un aislamiento casi inmediato. Las expresiones de inconformidad ponen de relieve una práctica reiterada dentro de las alianzas partidistas: el uso de liderazgos étnicos y populares como vitrina durante las contiendas electorales para posteriormente dejarlos sin representación efectiva.

​El distanciamiento expuesto por la excandidata a la Vicepresidencia abre una profunda brecha interna dentro del Pacto Histórico justo cuando el bloque busca reestructurarse para liderar la oposición. La postura de la dirigencia étnica devela el quiebre de las bases sociales con las directivas políticas, cuestionando el verdadero alcance del compromiso de la coalición con las causas comunitarias que promovió en la campaña.